Entre tres y cinco horas al día: ese es el tiempo que pasamos de media inclinados sobre nuestros smartphones. Esta postura repetida ha dado lugar al concepto de «cuello tecnológico» (tech neck), teorizado en 2009 por un quiropráctico.
Una teoría alarmista no confirmada
Según esta teoría, el uso intensivo del teléfono provocaría un encorvamiento progresivo, dolores cervicales, trastornos posturales e incluso una degeneración de la columna vertebral. Afirmaciones que han preocupado especialmente a los padres.
Los fisioterapeutas aportan hoy importantes matices. Según Héméric Waerwarde, fisioterapeuta activo en redes sociales, ninguna prueba científica valida la existencia de un verdadero efecto «cuello tecnológico». El teléfono no provoca ni inclinación permanente de la cabeza, ni lesiones en la columna vertebral.
Dolores reales, pero temporales
En cambio, permanecer inclinado mucho tiempo y de forma repetida estira ciertos músculos, lo que puede efectivamente generar:
- Dolores cervicales y en la parte superior de los hombros
- Una sensación de rigidez
- Dolores de cabeza
Estos dolores también pueden estar relacionados con el estrés o el sedentarismo. Para limitarlos, se recomiendan pausas regulares y ejercicios de movilidad del cuello, así como una actividad física regular.
Para saber más sobre las recomendaciones detalladas, consulte el artículo completo.
Fuente: Cuello tecnológico: ¿es su teléfono móvil un peligro para su cuello?
Esta síntesis pretende ser transparente y neutra. Disconnecto interviene aquí como observador del panorama digital, sin tomar partido. Le invitamos a consultar la fuente original para una lectura completa.


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